Galletas de Avena y plátano

Como ya sabéis en casa intentamos seguir una alimentación saludable, ecológica y de proximidad, libre de bollería o galletas industriales.

Preferimos no darle cosas procesadas a nuestro pequeño, por eso todavía no ha probado otras galletas que no sean las nuestras. Estas, en concreto, nos encantan porque son sanas, se hacen en un momento y nos van geniales para cuando no estamos en casa para merendar.

Las que dejáis que vuestros bebes coman solos ya sabéis como acaban después de comer ¿verdad? Todo lleno de comida; ellos, nosotros, y el espacio en general. Por eso cuando estamos fuera de casa intentamos escoger comidas que no ensucien mucho y estas galletas nos van genial.

Además su textura es muy blandita, aptas para los primeros meses de alimentación complementaria del bebé ya que las pueden gestionar muy bien.

Os animo a prepararlas para toda la familia, porque son sanísimas, fáciles de hacer y las podemos disfrutar todos juntos sin recurrir a la galleta con azúcar. Tan solo necesitáis 4 ingredientes y 15 minutos de horno para prepararlas.

La versión más conocida son las de plátano y avena con un poquito de canela. A nosotros personalmente nos gustan más la versión con harina de algarroba porque a parte de que le da un toque muy bueno le aporta más propiedades y son más nutritivas.

También podéis añadir otras frutas como por ejemplo la manzana o coco, según vuestros gustos.

Los ingredientes que necesitamos son:

  • 2 plátanos
  • 80g de copos finos de avena
  • 2 cucharadas de harina de algarroba
  • una pizca de canela

Como hacerlas:

Chafamos los plátanos con un tenedor.

Añadimos la avena.

La harina de algarroba, una pizca de canela y mezclamos.

y después de 15 minutos en el horno ya están listas.

Propiedades nutricionales:

La avena es un cereal energético, muy nutritivo, rico en ácidos grasos esenciales y en aminoácidos. Contiene muchos minerales como el zinc, el calcio, el hierro, el iodo, y es uno de los granos que más sílice tiene.

El plátano es rico en potasio, magnesio y fósforo. También es rico en fructooligosacáridos, fibra soluble que ayuda al crecimiento de la  flora intestinal beneficiosa (efecto prebiótico) i con un efecto protector ante las infecciones.

La algarroba contiene azúcares naturales (fructosa, glucosa, maltosa y sacarosa), proteínas y a diferencia del cacao que tiene un 23% de grasa la algarroba tiene menos del 2%. Igual que el cacao contiene minerales: hierro, calcio y magnesio. Pero la gran diferencia con el cacao es que la algarroba no contiene ácido oxálico que impide la absorción intestinal del hierro y del calcio. También tiene vitaminas A, algunas del grupo B y vitamina D.

Reflexiones galleteras

A Tesorito le encantan sobretodo la versión con harina de algarroba pero recuerdo un día que yo hice un súper esfuerzo para hacerle las galleta; no me encontraba bien, estaba cansada, tenía poco tiempo… Total que saqué fuerzas de donde pude y me puse a prepararle las galletas. Sabéis que pasó después? Que ni probarlas, tal y como se la daba la dejaba caer al suelo (lo suele hacer cuando no quiere algo)

En ese momento pasaron varios pensamientos por mi cabeza. Uno de ellos “con el esfuerzo que he hecho para hacerle las galletas y ahora encima no las quiere”

Ante esta situación nos lo podemos tomar como algo personal y en cierta manera “culparles” o entender que ellos no tienen nada que ver son nuestra situación, que eso ellos no lo entienden. Simplemente no le apetecían las galletas, y punto.

A veces salen frases como: “Encima que las he hecho por ti” pero tenemos que tener claro que la decisión de hacerlas ha sido nuestra, completamente nuestra. Y que ellos tienen derecho a comer o no comer sin ningún compromiso. Los bebes no entienden de compromisos.

Os suenan estás reflexiones? Quizás no os ha pasado con la comida pero sí con otras cosas. Cuando como adultos hacemos un esfuerzo o sacrificio por nuestros hijos es una decisión nuestra. Ellos deberían quedar libres de esto.

Un saludo,

 

7 thoughts on “Galletas de Avena y plátano”

  1. Jaja! Y encima las tira al suelo! Claro que me he visto en esa situación! Pero cómo bien dices, el truco está en tomárselo personal y verlo siempre desde la perspectiva del bebé. No las quiere y ya está! 😉
    Por cierto probaré la versión Algarroba… Ñam ñam

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *