Plastilina casera

Porqué ofrecerles plastilina?

La plastilina proporciona una gran experiencia multisensorial, cuando los pequeños la manipulan van obteniendo sensaciones táctiles; recibiendo información de su temperatura, de su densidad, de su dureza… Les ofrece una textura diferente a lo que encuentran habitualmente y esta en concreto, como es más blandita que las comerciales, les permite moldearla con más facilidad. Pero no solo trabajan el tacto, los diferentes colores también atraen la vista.    

Es importante ofrecer a los pequeños diferentes experiencias sensoriales ya que estas vivencias son las que les ayudan a elaborar aprendizajes sobre cómo es y como funciona el mundo. Así como a entender las diferencias que hay entre los materiales.

Jugar con este material no sólo les divierte y obtienen información sensorial sino que también estimulan su creatividad y mejoran su capacidad de concentración. Cuando son pequeñ@s es un gran juego sensorial y a medida que van teniendo más capacidad de concentración y habilidades motrices dedican más tiempo a manipular y a hacer creaciones.

Otra de las ventajas que ofrece la plastilina con l@s niñ@s es que permite desarrollar la motricidad fina, pues al trabajar constantemente con las manos y los dedos, estos se ejercitan y luego, cuando llegue el momento de iniciar los procesos de lectoescritura, los niños van a tener mayor facilidad para manejar los lápices, hacer los trazos de las letras, escribir números…

Además es una muy buena manera de exteriorizar pulsiones como la rabia, el enfado, la ira… Emociones que, como todas, necesitan ser expresadas pero a veces mostrarlas no está muy aprobado socialmente. A través de la plastilina, como no se rompe ni hace daño a nadie, pueden apretarla con toda su fuerza o aplastarla contra la mesa o con el puño. He tenido alumnos con grandes cargas de ira o rabia que el juego con la plastilina les ayudaba a exteriorizar y expresar estas emociones.

Porqué es mejor prepararla nosotros?

Los bebés se llevan las cosas a la boca porque así reciben más información sobre aquello que tienen delante, en el caso de la plastilina comercial no se lo podríamos permitir porque está compuesta por aditivos que no la hacen recomendable, por el fabricante, para menores de 36 meses. Esta no está pensada para que se la coman pero en caso de que la chuparan o se tragaran un poco como no es tóxica no les haría daño.

Y cuando son más grandes aunque ya no tengan tanta necesidad de metérsela en la boca siempre será mejor que manipulen algo que es natural. Sus manos siempre van a la boca y la piel también es permeable.

Participar en el proceso de elaboración también es una actividad muy interesante así pueden ir observando sus cambios y es más motivador

 

¿Qué ingredientes necesitamos para hacerla?

Para preparar la plastilina casera necesitamos:

Para hacerla mezclaremos la harina, el agua, la sal y el aceite y una vez tengamos estos ingredientes mezclados añadiremos el colorante que queramos. Hay que amasarla bastante para que quede una masa homogénea.


Reflexiones plastelineras:

Es muy común que cuando un adulto se pone a “jugar” a la plastilina al lado de un pequeño, lo primero que haga sea hacerle una figurita. Seguro que está hecha con mucho amor y muy buenas intenciones pero ¿Qué le aporta al niñ@? ¿De qué le sirve ver como el adulto hace algo que él todavía es incapaz de crear?

  • Se crea una dependencia hacia el adulto ya que es probable que este niño nos pida una y otra vez que repitamos aquella figurita que nosotros hacemos tan bien pero que él es incapaz de hacer.
  • Convertimos el/la niñ@ en un sujeto pasivo, pasa simplemente a observar como lo hacemos. Le enseñamos algo que solo puede hacer con el adulto y además, se pierde todo aquello que sí podría hacer por él mismo.
  • Puede que intente hacer la figurita pero si está muy lejos de las habilidades motrices le creará frustración al ver que es incapaz.
  • Nos estaremos saltando muchos pasos, para llegar al punto de hacer una creación antes deben pasar mucho tiempo manipulando y practicando.
  • En conclusión: Si por ellos mismos un día consiguen llegar a crear algo tendrá mucha más emoción.

Otra cosa que solemos hacer cuando un pequeñ@ nos enseña su creación es preguntarle ¿Y esto qué es? esperando que el niñ@ nos diga si intentaba hacer un caracol, una avión o una flor pero… ¿Cuando juegan con plastilina siempre tienen que hacer algo que se parezca a algo ya existente?¿o lo más habilidoso y creativo es representar algo totalmente nuevo?

Un abrazo y bonito juego!

2 thoughts on “Plastilina casera”

  1. Me encanta Silvia! Seguro nos pondremos manos a la plastilina 😉
    Y las reflexiones del final, es muy interesante… Justamente pensaba en ello con respecto a los juguetes de encajar piezas o montar una torre… Cómo encontrar la fina línea entre ofrecer y querer guiar…

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