Nuestra experiencia con el colecho

Como nos gusta dormir juntitos y calentitos. Desde el primer momento que supimos que tendríamos un bebé ya teníamos claro que dormiría con nosotros. Porque si como adultos nos gusta dormir acompañados, imagínate un bebé que no es autónomo y que depende completamente de nosotros.

Así que para que pudiera dormir con nosotros decidimos adaptar una cuna en nuestra habitación, muy cerquita de nosotros pero que a la vez él pudiera tener su propio espacio. De momento tiene 16 meses y ¿sabéis que función hace la cuna? De barrera para que Tesorito no se caiga. Ah! Y de mesita de noche, me va muy bien para dejar las cosas.

Tesorito sigue tomando pecho a demanda tanto de día como de noche y que duerma enganchado a mi hace que yo casi ni me despierte y los dos podamos dormir toda la noche. Durante este año hemos probado varias veces de ponerlo en la cuna pero cuando quería pecho me lo acercaba y la mayoría de veces me quedaba dormida y acababa durmiendo en nuestra cama. Así que de momento, lo que mejor me va es que duerma bien cerquita mío. Ya veremos más adelante como lo gestionamos. Seguramente cuando madurativamente esté preparado y duerma toda la noche seguida optemos por ponerlo en su cunita de colecho.

A Tesorito le encanta el contacto, así nos lo ha mostrado durante su primer año. Le gusta tanto que durante los primeros meses durmió encima nuestro, sí siempre dormía en contacto con nosotros. Le daba igual si era encima del papi o de la mami, lo que quería era sentirnos. Suerte que existe el porteo, bendito invento, nos salvó la vida, bueno nos ayudó a hacernos la vida más llevadera.

A nosotros nos encantaba que durmiera encima nuestro pero para mi, que era la que más horas estaba con él, hubo algún día que me desesperaba porque estaba cansada o porque necesitaba hacer cosas, como por ejemplo ducharme. También tuve muchos momentos en que me surgía la duda de si era normal que necesitara eso, leí y pregunté a profesionales y me di cuenta de que era algo muy común y a la vez que tenía mucho sentido. Durante nueve meses había estado permanentemente en contactoconmigo sintiendo mi calor corporal, mi olor, mis latidos, mis ruidos internos, mi voz… Quizás necesitan que ese cambio sea progresivo. Había quien me decía ¡lo vas a acostumbrar a los brazos! Y yo pensaba si hasta ahora no ha estado de otra manera que en contacto conmigo, en todo caso a lo que podría hacer es enseñarlo o acostumbrarlo a dormir en una cuna y no al revés. A dormir encima mío ya está más que acostumbrado. También había quien me decía: Tranquila, pasará, al principio necesitan mucho contacto y poco a poco lo van necesitando menos. Esto me relajaba.

Durante las primeras semanas no entendía o no estaba preparada para tanta intensidad. Recuerdo que cuando la gente de mi entorno me preguntaba extrañada que porque nuestro bebé no dormía en una cuna me preocupaba pensar que quizás no lo estábamos haciendo bien.

Había una pequeña parte de mi que luchaba para que eso no fuera así, quería enseñar a mi bebé a dormir en su cuna pero él me decía que no estaba preparado.

Como os contaba en el post de “Nuestro primer mes, alegría pero también lágrimas” había días que me saturaba el pensar que la situación que estaba viviendo en ese momento iba a continuar así toda la vida, que nuestro bebé siempre necesitaría ese acompañamiento tan intenso y próximo.

Pero como algunas madres me decían, eso solo es una época y después pasa. Cuando me di cuenta de que el momento que estaba viviendo era temporal fue cuando lo empecé a disfrutar. A partir de ese instante si la gente me hacia comentarios no me afectaban, ni me hacían dudar, estaba convencida de que era lo que mi bebé necesitaba.

Fueron pasando las semanas y me fui relajando. Decidí que si nuestro bebé nos pedía eso era porque lo necesitaba y en ese momento me entregué por completo en cuerpo y alma a acompañar todas sus necesidades. Empecé a disfrutar de sentirlo cerca de mi, lo observaba mientras dormía, sentía su olor, acariciaba su espalda y su culete, salíamos a pasear. Al relajarme y aceptar que era así pude gozar de esa etapa tan tierna y de tanta proximidad. Además esos momentos me permitían leer, escribir algunos de los artículos que ahora publico…

Poco a poco, todo eso ha ido quedando en el recuerdo. A los pocos meses empezó a dormirse encima nuestro y después lo dejábamos en su cuna, y sorprendentemente, la mayoría de veces, continuaba durmiendo. Eso sí, menos rato que si hubiera estado en contacto con nosotros pero progresivamente el tiempo de descanso fue aumentando.

Así que si vuestro bebé necesita estar en contacto con vosotros mientras duerme que sepáis que no sois los únicos, es algo muy común y muy sano. El sueño es un proceso madurativo como andar, como el lenguaje…. y la mayoría de bebes no saben dormir por si solos, necesitan que se les acompañe.

Quizás al principio os sorprende tanta necesidad de contacto y os desborda un poco la situación pero si os relajáis y aceptáis que es lo que vuestro bebe necesita sin intentar cambiar o luchar porque sea de otra manera, podréis disfrutar del acompañamiento. Es una etapa intensa pero que a la vez dura muy poco.

 

El colecho y la pareja

Para nosotros es muy importante cuidarnos individualmente y cuidar la relación de pareja;  tener momentos para nosotros dos. Para poder cuidar es importante cuidarse.

Los descansos de Tesorito durante el día eran y siguen siendo momentos preciados para nosotros dos, para cuidarnos individualmente y para tener momentos en pareja.

Acompañar el sueño infantil con respeto a veces puede resultar agotador pero si estamos respetando su alimentación, su movimiento…. ¿Cómo no vamos a respetar una necesidad tan básica cómo es el dormir?

Otro día os hablo de lo que le costaba dormirse y de todas las cosas que hemos llegado a hacer para acompañarlo. Da para escribir otro post.

 

Saludos,

4 thoughts on “Nuestra experiencia con el colecho”

  1. Hola! Al leer tu post me ha ayudado un poco más, también tenía miedo a que nunca dormiría sola. Acaba de cumplir un año, y apenas aguanta con la cuna abierta unas pocas horas, luego a mitad de la noche se pasa a nuestra cama. A veces pienso en crearla su espacio y cama en su cuarto, y luego la gente te dice que el bebé te lo pedirá. Mientras tanto nosotros seguimos así. Gracias por hacerlo visible, ya pensaba que al comentarlo a la gente era la rara. Algún consejo? Saludos

    1. Me alegra saber que mi escrito os sirve de ayuda. Como consejo os diría que sigáis confiando en vuestro bebé, y que optéis por la opción que a vosotros, como familia, os funcione. Sobre los comentarios de la gente yo nunca intento convencer a nadie de nada, me parece genial que cada familia encuentre la manera que les vaya mejor. Cuando alguien me pregunta respondo con mucha seguridad que lo hacemos así porqué es lo que nuestro hijo necesita y porque a nosotros nos gusta tenerlo cerca. Y para quien le sorprende mucho va bien explicar que dejar a un bebé o a un niño/a durmiendo solo en una habitación es algo que solo pasa en algunas culturas y que además es un hecho históricamente reciente, así que para nada es algo raro o innovador, todo lo contrario. A veces también les pregunto… A ti como adulto si pudieras elegir que te gustaría más, dormir solo o acompañado? Un Abrazo!

  2. Hola! Tu bebé tiene 16 meses y sigue tomando a la madrugada el pecho? Mi bebé de 1 año se sigue despertando y el pediatra me dijo que no le de más durante la madrugada…pero es la única manera de que se vuelva a dormir 🙁

    1. Sí, nuestro bebé por la noche sigue tomando pecho, pero no porque tenga hambre, él come muy bien durante el día. Pero como explican muchos expertos el sueño es algo madurativo y cuando hace un cambio de ciclo y tiene un microdespertar su manera de volver a dormir suele ser al pecho. Hace unas semanas intentamos ofrecerle otra cosa que no fuera pecho; biberón con agua, brazos del papi) y alguna vez se volvía a dormir sin pecho y otras necesitaba el pecho. Al ver que se seguía despertando igual decidí que prefería ofrecerle pecho, que para mi es mucho más cómodo, hasta que maduratiamente duerma seguido. Cada niño es diferente pero mucha gente de mi entorno me comenta que a los 2 años suelen hacer un cambio. Si encontrais la manera respetuosa de que deje de tomar pecho por la noche y duerma seguido me encantará leerte y aprender. Un saludo y ánimo que a veces las noches son laaargas.

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