Aventuras con el Cubo de inspiración Pikler

Hoy os quiero hablar de un material muy interesante, el cubo de inspiración Pikler. Esta estructura diseñada según los principios de la pedagogía de los centros Lóckzy ofrece a los más pequeños infinitas posibilidades para practicar e incorporar nuevos movimientos y experiencias. En este post os explico todas las utilidades que le ha encontrado tesorito y otros bebés que nos han visitado a casa.

Estando embarazada ya teníamos muy claro que queríamos tener esta estructura, en casa, para poder ofrecérsela a Tesorito cuando estuviera preparado. Por eso lo pusimos en nuestra lista de deseos. Cuando los familiares y amigos más cercanos nos preguntaros sobre nuestras necesidades no dudamos en proponer el Cubo Pikler. Y así fue como nuestro grupo de amigos nos lo regalaron. Gracias “Bonsamics” por regalarnos algo a lo que seguramente no veíais ninguna utilidad.

Os comparto las opciones de juego que le hemos encontrado nosotros:

Pasar de un extremo a otro

Tesorito lo descubrió cuando tenía aproximadamente 11 meses. Empezó metiendo un brazo, luego la cabeza y así, poco a poco se iba familiarizando con el material. Jugaba a entrar y a recular. Hasta que un día cuando ya parecía que estaba bastante seguro de que podría salir, decidió atravesar el cubo.

A ojos de adulto puede parecer fácil, pero no lo es. Para conseguir atravesar el cubo tienen que hacer grandes cálculos para introducir la cabeza por la circunferencia. Pero eso no es todo, para poder pasar tienen que elevar sus piernas, ya que la circunferencia no llega hasta el suelo.

Moverse en un espacio que les delimita ayuda a los bebés a tomar consciencia de su propio cuerpo. Descubren cómo son en referencia a los límites físicos que encuentran. Y si el material es duro, como lo es la madera, les facilita notar la diferencia entre su cuerpo y el exterior.

Como soporte para llegar a la posición vertical

Cuando empiezan a mostrar interés por levantarse las barras les facilitan que lo puedan hacer sin necesidad de la ayuda continua de un adulto. De forma autónoma pueden probar una y otra vez la experiencia de pasar de la posición de suelo a levantase y a la inversa. A Tesorito le emocionaba llegar a la posición vertical por él mismo y cuando descubrió que podía hacerlo se pasaba el día practicando.

Un poco más tarde, cuando empezó a dar sus primeros pasos le iba genial como punto de apoyo. Le dejabamos el cubo cerca del sofà y le servía como campo base, daba unos pasitos y tenía un punto de apoyo donde descansar y sentirse seguro.  Me apasiona la etapa en la que empiezan a dar sus primeros pasitos, es emocionante ver como todavía inseguros pero valientes lo intentan una y otra vez.

                                          

Como soporte donde jugar

Cuando ya dominan la posición vertical empiezan a hacer servir el cubo como mesa o superficie donde dejar los juguetes.

Con la aparición del juego simbólico tiene infinitas posibilidades:

Más adelante, cuando aparece el juego simbólico les puede servir para muchísimas cosas. Como cueva para los animales, garaje para los trenes… o tapándolo con una tela como escondite o lugar donde evadirse y desconectar de la actividad.

Cuando salimos y entramos de un sitio estrecho también nos conecta con nuestro nacimiento, un momento que aunque haya sido muy “bonito” siempre es un momento de dificultad y volver a jugar con esta sensación nos ayuda a sanar esta experiencia que a veces puede haber sido traumática.

Como superficie desde donde saltar.

Esta opción no la había contemplado, pero hace un tiempo nos visitaron unos amigos con su pequeña de dos años y medio y ella rápidamente le dio un nuevo uso. Los barrotes le sirvieron como soporte para poder subirse y una vez arriba disfrutaba viéndolo todo desde otra perspectiva y después su gran interés era saltar.

Como veis es muy versátil. Y a diferencia de otros materiales de inspiración Pikler este cubo no ocupa mucho espacio, hay dos opciones de medidas de 40x40cm o de 50x50cm. Este que tenemos nosotros lo podéis encontrar en Woomo.  Y ahora con el código “Maretra” conseguiréis un pequeño descuento.

El cubo también se puede combinar con otros cubos y crear un laberinto. Una actividad todavía más emocionante. Así como también se le puede acoplar una rampa y combinarlo con el triangulo Pikler. ¡Recorrido apto para expertos!

“Siempre que dudes entre ayudar a tu hijo o dejar que lo intente solo, hazle un favor no dejes que tus inseguridades minven su confianza”. 

Alvaro Bilbao “el cerebro del niño explicado a los padres”

Un abrazo,

 

 

 

 

 

3 thoughts on “Aventuras con el Cubo de inspiración Pikler”

  1. Sílvia m agrada molt el post…pregunta: per una bebé de 10 mesos ja es pot fer servir? Quina mida em recomanes? Gràcies!!
    😘😘

    1. Hola bonica! Què bé que t’agradi el post. Cap als 10 mesos és un molt bon moment per oferir el Cub. Cada infant és diferent però amb aquests mesos és molt possible que ja gategi i que comenci a mostrar interés per la verticalitat. Pel que fa la mida el nostre és de 40cmX40cm però si l’hagués de comprar ara agafaria el de 50cmX50cm perquè l’altre és una mica petit per quan volen passar per dins.
      Una abraçada!

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